viernes, 22 de julio de 2011

La Iglesia de San Vicente Mártir de Frías.


La de San Vicente es una bella iglesia que se ubica en un extremo del cortado rocoso que limita el pueblo de Frías (Burgos). De su primitiva construcción románica solo quedan algunos restos, ya que, tras la caída de su torre en el año 1.904 que arruinó parte del cenobio , se levantó una nueva. Su portada principal anterior hoy se exhibe en el Museo de los Claustros de Nueva York pues, para reconstruir el templo, tuvo que venderse la portada de la iglesia al Metropolitan Museum y hacerse una nueva. Aquella fue restaurada con los ochenta fragmentos que quedaron de la anterior y con piedras procedentes de edificaciones anteriores y muestra escenas bíblicas y moralizantes así como cabezas humanas y animales. La traza primitiva fue románica y solo quedan algunos restos, pero ha llegado hasta nosotros con una extraña mezcla de estilos en los que sobresale el Barroco. Antiguamente la torre tuvo un carácter defensivo ya que era complemento defensivo del castillo y era de planta cuadrada, ligeramente apiramidada, pesada y con remate cónico que hacía de tejado. El cuerpo inferior apenas tenía vanos y en cada lienzo se abría una tronera, bajo el alero una serie de almenas recordaban su función defensiva. En el lienzo sur se situaba un reloj, que ahora se encentra en un cubo del castillo.

En los siglos XIV y XVI se añadieron dos capillas a la nave principal, la del Santo Cristo de las Tentaciones y la de la Visítación que es artísticamente la más interesante del conjunto y fundada por el matrimonio judeoconverso que se halla allí sepultado. Está resguardada por una exquisita reja de forja, por un retablo del siglo XVI del pintor Juan de Borgoña y dos sepulcros de ornamentación plateresca. En el interior se pueden admirar retablos, altares, sepulcros, pinturas, así como una amplia colección de imaginería religiosa. En la iglesia existe también sillería barroca, un órgano, la pila bautismal, el coro y las vidrieras .

Junto a la Plaza del Obispo López de Mendoza hay un arco plateresco del S.XVI, hecho por los mismos arquitectos de las capillas de la Visitación. En el extremo opuesto hay restos de otro. Hubo una serie de ellos, todos iguales, que sostenían un pórtico que cubría toda la parte baja y un banco corrido pegado al muro servía de descanso. Antiguamente era éste un lugar de concejos abiertos cuando no existía casa de concejos, y, más antiguamente, lugar de juicios.

En el interior destacan tres retablos:

Retablo Mayor: Sobre un gran sagrario destaca la imagen del diácono San Vicente, flanqueado por las figuras de San José y San Sebastián, patrono secundario de la ciudad. Los tres se hallan encuadrados en columnas corintias. La parte superior consta de un complicado entablamento y sobré él un pequeño cuerpo barroco con la figura de la Virgen. Permanece sin dorar.

Retablo de Nuestra Señora de la Soledad: La composición del retablo sigue esquemas muy semejantes al del altar mayor. Se talló en 1797 en madera de pino con orden corintio. En lo alto puede apreciarse el bajorrelieve de la Trinidad. Las pinturas del retablo fueron realizadas por el famoso Juan de Borgoña. El retablo consta de de banco, con el escudo del deán, dos cuerpos y tres calles, todos separados por balaustes y frisos. Dos grandes pilastras cajeadas, con rosáceas en su interior, flanquean el conjunto. El compartimento central representa la Visitación y los laterales a un donante asistido por San Andrés y una donante con San Francisco. La Anunciación ocupa la parte superior a cuyos lados están el Papa San Clemente y Santa Catalina.

Lo completa el Retablo del Cristo de las Tentaciones de carácter barroco.

Video de la Iglesia de San Vicente en Frías.